Ale,
¡Qué vuelco has dado en estos meses! Más despierto, más pícaro, más personita. Ya caminas bastante bien y galopas intentando correr de vez en cuando. También dices tus primeras palabras: mamá, uau uao, bumbum, dónde taaa, agua... Tienes una fascinación por los carros. Te quedas viéndolos largo rato y demandas que te acerquemos a una ventana para observarlos. También los perros. Bum bum y uau uau son tus palabras más dichas, junto a mamá por supuesto.
Finalmente hemos solucionado algo que literalmente me quitaba el sueño: que duermas solito en tu cunita. Todavía protestas a ratos pero ayer fue la primera vez en que no lloraste y caíste rendido sin problemas. Confieso que me aterraba la idea de aplicar la teoría del libro Duérmete Mi Niño de dejarte llorar, pero admito que funcionó y no fue tan traumático como pensaba.

No hay comentarios:
Publicar un comentario